La Alfalfa y sus Propiedades Curativas 

 

La planta de la alfalfa es originaria de Asia y África del Norte. Los árabes la bautizaron con el nombre de “al-fac-facah”, lo que significa “madre de todos los alimentos”. La utilizaban para fortalecer el cabello. Alfalfa: (Medicago sativa) Es semejante a un trébol alto con hojas divididas en tres partes; es tan rica en calcio, que las cenizas de sus hojas son casi el 99% calcio puro.

La alfalfa posee variados usos medicinales y aplicaciones curativas. Uno de los usos medicinales más reconocidos es el revitalizante. Estas propiedades se dan debido a su alto contenido de proteínas, vitaminas y minerales.

Por dicha propiedad, es muy recomendado el consumo de alfalfa en personas que presenten agotamiento crónico (fatiga), y también para los casos de anemias. La alfalfa, debido a su composición, es un alimento que resulta muy beneficioso de consumir en casos de presentar problemas relacionados con la nutrición.

Es una excelente hierba para eliminar toxinas del organismo, esto es debido a las propiedades depurativas que posee. Los alimentos con estas propiedades ayudan a disminuir la tensión arterial y puede disminuir el nivel de colesterol en la sangre, como también mejorar el metabolismo.

Debido a estas acciones sobre el organismo el consumo de la planta de alfalfa genera un mejor rendimiento físico y mental, como también una mejora en personas con problemas de insomnio o mal dormir. La mejor manera de utilizar la alfalfa para aprovechar las propiedades depurativas que posee, es mediante el consumo de un cocimiento de las hojas tiernas de alfalfa en agua.

Sus hojas contienen ocho enzimas esenciales: lipasa (enzima que descompone las grasa) amilasa (que actúa sobre azúcares) invertosa (que contiene la sacarosa en dextrosa) peroxidasa (que tiene efecto oxidante en la sangre) pectinasa (que forma una jalea real en la pectina) y protasa (que ayuda en la digestión de proteínas).

Contiene vitamina A, niacina, ácido pantoténico, biotina, ácido fólico, 16 aminoácidos, todos los esenciales; rica en minerales y vitaminas, especialmente tiamina y riboflavina, cantidades extraordinarias del complejo B, vitaminas K y C.

Hay que destacar también la presencia de un estrógeno vegetal, el cumestrol, que tiene una doble acción, hormonal y remineralizante, por el calcio y la sílice, por lo que la alfalfa podría ser de utilidad en la menopausia y la osteoporosis.

Tradicionalmente se utiliza el exudado de las hojas, rico en proteínas, aminoácidos (utilizados para la síntesis de proteínas), minerales, como el calcio, y oligoelementos (sílice, hierro, fósforo, cobre, zinc y selenio). Es un excelente estimulante general y especialmente gracias a sus efectos remineralizantes, es beneficiosa para mejorar los problemas de uñas frágiles y cabellos apagados, abiertos y quebradizos. Aporta todas las vitaminas conocidas, incluida la vitamina K, esencial para la síntesis de los factores de coagulación, por lo que se recomienda en casos de anemia. 

La alfalfa posee propiedades galactógenas, lo cual significa que favorece la producción de leche materna,  su consumo está totalmente recomendado para mujeres que se encuentren en periodo de lactancia. Además es muy útil para combatir los síntomas de la menopausia, esto junto con la propiedad galactógena se deben a su alto contenido de fitoestrógenos.

Por otra parte, la alfalfa, mediante aplicación externa, resulta beneficiosa para el tratamiento de hemorragias. También es considerada como un laxante suave, debido a que favorece la digestión, producto de su alto contenido de fibra. Posee entre otras propiedades medicinales, propiedades depurativas, digestivas, desintoxicantes y revitalizantes. Además, ofrece otros beneficios curativos derivados de su rico contenido en calcio y fitoestrógenos.

Las principales propiedades medicinales de la alfalfa son: 

  • Estimula la evacuación intestinal debido a su alto contenido de celulosa. A su vez se le considera un excelente depurativo y desintoxicante.
  • Se le atribuyen propiedades revitalizantes por su elevada cantidad de vitaminas y minerales, además de su alto contenido de clorofila.
  • Es considerada una planta importante para evitar la descalcificación, debido a su alto contenido de calcio, además de combatir los síntomas de la menopausia y aumentar la producción de leche materna, debido a su contenido de fitoestrógenos.
  • Constituye un concentrado natural de minerales. Es una de las fuentes minerales más ricas conocidas gracias a su raíz, que es capaz de absorber nutrientes difícilmente accesibles a la mayoría de las plantas.
  • Previene la arterioesclerosis.
  • Por su rico contenido en clorofila cura llagas y cicatriza heridas.
  • Por su contenido en manganeso, se ha usado en diabéticos que no responden a la insulina.
  • Cura úlceras de estómago y duodenales; previene la gastritis, por ello siempre se recomienda su uso regular ya sea en hojas tiernas y frescas, en jugo, en polvo o en germinado.
  • La alfalfa germinada es rica en vitamina E, por lo que se recomienda especialmente a madres lactantes y enfermos. 
  • Las sales minerales presentes en alfalfa hace que la sangre se vuelva más alcalina, lo que reduce los estados alérgicos. Limpia la sangre y ayuda a eliminar las acumulaciones de grasa en articulaciones y tejidos musculares.
  • Disuelve cálculos de vesícula, ayuda a la secreción de orina. Muy efectiva en enfermedades del tratamiento del riñón, vejiga y raquitismo.
 
 

 


  

 

 

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